¿Por qué es importante cuidar de nuestra salud mental?

¿Por qué es importante cuidar de nuestra salud mental?

Cuidar de la salud mental es tan necesario para la buena calidad de vida de cada persona, como cuidar de su salud física.

Son muchas las acciones que se pueden tomar para cuidar la salud mental, y preservar un buen estado de sanidad. Continúa leyendo y conoce cómo hacerlo y para qué.

Salud mental, sinónimo de calidad de vida

Mucho se habla de la buena calidad de vida, procurarla y tenerla depende del estado mental de cada individuo. Para afirmar que se goza de una buena salud mental, es necesario que esta permita reconocerse en equilibrio emocional mental, social y psicológico.

La salud mental incluye el bienestar emocional, psicológico, social y espiritual de una persona, y está relacionada con cómo se siente, qué siente, y cómo asume sus emociones, pensamientos y sentimientos.

La buena salud mental asegura al individuo una mejor calidad de vida. Quien esté mentalmente saludable y equilibrado, podrá desarrollar sus actividades de forma óptima, y enfrentar las adversidades de cualquier índole de mejor manera.

La gran importancia que tiene y no se le da

La salud mental es importante, y merece atención, así como procurar su calidad tal como se hace con la salud física. Sin embargo, se ha enseñado a cuidar y atender esta última, pero se ha relegado en mucho la importancia de la salud mental y su atención como prioridad.

Quienes procuran atender la salud mental con prontitud, en su mayoría son personas con trastornos y enfermedades mentales o sus cuidadores, pues sus áreas desatendidas y carentes de las herramientas y mecanismos, así lo demuestran.

Trastornos mentales, las mayores afecciones de la salud mental

Las enfermedades o trastornos mentales son afecciones relacionadas con el funcionamiento inadecuado y disminuido del cerebro en las áreas relacionadas con los pensamientos, el comportamiento y el manejo adecuado de las emociones, incluidos los procesos de memoria, atención y/o concentración.

La calidad de vida de las personas que las padecen, puede verse disminuida notablemente si estos no son atendidos de forma inmediata y propia. El trabajo, el estudio y la socialización en general pueden llegar a afectarse gravemente con su presencia sin un tratamiento.

Las causas de las enfermedades o trastornos mentales pueden ser de origen biológico, psicológico o social. Y estas a su vez van a depender de la duración relativa al tipo de padecimiento, la evolución de cada individuo y el tratamiento que se cumpla.

Las afecciones más comunes son:

  • Trastornos parciales o generalizados del desarrollo. Incluyen déficit de atención, hiperactividad, compromiso cognitivo, retardo mental, discapacidad intelectual, autismo.
  • Trastornos emocionales: psicosis, bipolaridad, ansiedad, depresión.
  • Trastorno obsesivo-compulsivo y estrés.
  • Trastorno de estrés postraumático.
  • Trastornos de la conducta alimentaria como la anorexia y la bulimia, o conductas adictivas.
  • Enfermedades mentales: esquizofrenia, paranoia y demencia.

En gran parte la desatención a la salud mental se debe a la falta del personal especializado en ello. De igual forma influye los altos costos que amerita su intervención, ya sea a través de tratamiento médico ambulatorio, clínico o de internación.

Para mantener la salud mental es fundamental iniciar por reconocer la importancia que tiene en la calidad de vida, y lo necesaria que se hace su atención oportuna.