¿Por qué el consumo de yogur es beneficioso para mi salud?

¿Por qué el consumo de yogur es beneficioso para mi salud?

Por cientos de años, los seres humanos han consumido el yogur de forma regular. Este alimento, alto en proteína y fuente de otras vitaminas y minerales, aporta grandes beneficios a la salud.

Como se trata de un alimento derivado de los lácteos, aporta la cantidad de calcio necesaria para el desarrollo y fortalecimiento de los huesos, por lo cual es ideal para reducir el riesgo de osteoporosis. Este elemento también es necesario para el crecimiento de los dientes.

Una sola ración de yogur aporta el 49% del total de calcio necesario. Pero en esta misma ración se consigue aportar al cuerpo 38% del total de fósforo requerido. Igualmente aporta el 12% de magnesio y 18% de potasio.

El aporte de estos nutrientes es necesario en el organismo para regular la presión arterial, el metabolismo y la salud ósea.

Entre los nutricionistas y nutriólogos, este alimento es el predilecto para controlar el peso, debido a su bajo contenido calórico pero con grandes concentraciones de proteínas.

La vitamina B12 y la riboflavina contenidas en una taza de yogur, ayudan a proteger contra enfermedades cardíacas y determinados defectos congénitos del tubo neural.

Por otra parte, a pesar de no poseer vitamina D el consumo de yogur fortifica a esta vitamina ingerida a través de otros alimentos o suplementos. La vitamina D es buena para la salud de los huesos y el fortalecimiento del sistema inmune.

Altas cantidades de proteínas

La cantidad de proteínas presentes en el yogur es muy impresionante. Por cada 200 gramos se pueden conseguir 12 gramos de proteínas, cuya función es apoyar al metabolismo en la regulación del consumo de energía, y controlar las calorías consumidas durante el día.

Pero la proteína de este lácteo también regula el apetito mediante el aumento en la producción de hormonas indicadoras de saciedad. Esto es muy útil para las personas bajo régimen dietario que desean perder y controlar su peso corporal.

Aunque la variedad del yogur griego presenta más proteínas en comparación con el yogur tradicional. Tan solo siete onzas (200 gramos) de este alimento en su variante de “griego”, contiene 22 gramos de proteína.

El probiótico beneficia la salud digestiva

Los probióticos pueden reducir la inflamación asociada a otras afecciones de salud como las producidas por infecciones virales o los trastornos intestinales.

Hablando de probióticos te recomendamos microbiot fit, que puede ayudar a reducir medidas en la cintura además de ser un beneficio para los trastornos intestinales.

Varios estudios importantes han demostrado que algunos tipos de probióticos como el Bifidobacteria y la Lactobacillus disminuyen la molesta sintomatología del síndrome de intestino irritable, el cual es un trastorno bastante común a nivel del colon.

Pero desafortunadamente, muchos de estos alimentos cuentan con pocos probióticos debido a la muerte de los mismos durante el proceso de pasteurización. Por esta razón, los especialistas recomiendan consumir aquellos yogures elaborados por cultivos vivos y activos.

La presencia de probióticos es buena para la salud digestiva y la reconstrucción de la flora bacteriana en casos de diarrea. También es muy útil en casos de estreñimiento crónico.

Estas bacterias también sirven para fortalecer al sistema inmunológico con la consecuente reducción del riesgo de padecer de otras enfermedades.

Quiénes deben evitar el consumo de yogur

Algunas personas deben estar alertas con la ingesta de yogur, en vista de que les puede causar ciertos efectos adversos.

Como se trata de un producto derivado de la leche, las personas intolerantes a la lactosa o la proteína de la leche, deben evitar consumir este alimento, o por lo menos evitar los excesos.

Por otra parte, las personas con tendencia a la obesidad o con problemas asociados a la insulina y el control glucémico como la diabetes deben optar por yogures naturales libres de azúcares refinados.

Cómo se elabora el yogur

Es un alimento obtenido a través de un proceso de fermentación bacteriana de la leche. Las bacterias utilizadas para descomponer la leche y convertirla en yogur se les conocen como “cultivos de yogur”.

El proceso de fermentación produce el ácido láctico, y este ácido permite el cuajo de las proteínas de la leche. De allí es donde el yogur obtiene el sabor y textura peculiar.

El yogur natural o casero se distingue por su consistencia semilíquida de color blanco y el sabor es ligeramente ácido. En cambio, este producto cuando se elabora en industrias contiene varios ingredientes agregados como azúcar y sabores artificiales.