Como actividades lúdicas se conocen a todas las aquellas relativas al juego, ocio, entretenimiento o diversión. Cuando estas actividades se tornan adictivas se definen como ludopatía. Actualmente esta adicción representa un riesgo para la salud, por lo que en estos casos es necesario conocer cómo combatir la ludopatía en los jóvenes.
El uso de medios electrónicos y específicamente de videojuegos, es una de las formas de adicción más común entre los jóvenes de hoy. Al punto que muchas veces utilizan las acciones contenidas en estos videojuegos, para afrontar situaciones reales que se les presentan.
Es una realidad que la mayoría de los adolescentes presentan una personalidad conflictiva. Motivada a que, durante esta etapa del desarrollo se producen grandes cambios físicos, psíquicos y emocionales.
El comportamiento en esta etapa está influenciado significativamente por el ambiente familiar y el medio social.
La ludopatía como escape
De manera general se observa que los adolescentes ludópatas, conviven en ambientes familiares conflictivos. En estos hogares, la carencia de afectos es común denominador, que favorece la aparición de esta adicción, como una estrategia de escape para superar situaciones emocionales difíciles.
De igual manera la ludopatía puede estar asociada a trastornos en el estado de ánimo del adolescente. Igualmente se señalan los trastornos de personalidad, la ansiedad y los déficits de atención.
En forma general, el juego representa la búsqueda de emociones positivas, evasión de sentimientos negativos y la activación emocional. Así mismo, esta adicción puede estar asociada con la obtención de beneficios o ganancias.
En estos casos el juego empieza a suscitar la ilusión de un rápido y fácil enriquecimiento, y se desarrolla una fascinación por el azar, que se balancea entre el castigo y la recompensa.
En este sentido, los especialistas consideran que los juegos involucrados al azar son de características patológicas.
Formas de combatir la ludopatía
La psicoterapia es el tratamiento por excelencia para combatir la ludopatía en los jóvenes. Sin embargo, a pesar de que esta cuenta con los métodos científicos, siempre requerirá del apoyo familiar o de personas con influencia positiva en el adolescente.
Al igual que otras adicciones, la ludopatía tiende a empeorar si no se realiza ningún tratamiento.
Terapia psicológica
El tratamiento de psicoterapia, tiene como objetivo conseguir la abstinencia total del juego y prevenir posibles recaídas. Incluye una serie de técnicas orientadas a la resolución de problemas, así como a la prevención de recaídas.
Entre estas técnicas se distinguen las conductuales, las técnicas cognitivas, la terapia de grupo y la terapia farmacológica.
Técnicas conductuales
Esta técnica se basa en disminuir la ansiedad producida cuando se deja el juego, mediante la relajación. La técnica ataca las situaciones que impulsan al juego, tranquilizando al adolescente. A través del tratamiento psicológico, la persona aprenderá paulatinamente a controlar su impulso a jugar.
Por otro lado, este control de estímulos consiste en que el ludópata no se exponga a estímulos que lo hagan caer en el juego. Como puede ser, evitar el contacto con otros jugadores, restringir su acceso a tarjetas de crédito y efectivo, o comprometerlo a evitar centros de juego.
Técnicas cognitivas
Esta técnica se basa en modificar la conducta de pensamientos distorsionados que surgen de manera automática. Gracias a ella, el ludópata comienza analizar su relación problemática con el juego.
Así logra identificar los elementos que propician el exceso de juego, como la superstición, cálculo de probabilidades, la autoeficacia y la ilusión de control.
Con una terapia cognitiva el paciente adquiere herramientas que le ayudan a afrontar pensamientos irracionales y encontrar relaciones entre sus emociones, pensamientos y conductas, así como a superar la ansiedad de juego y se le enseñan vías para la solución de problemas.
Terapias de grupo
Esta terapia busca controlar las distorsiones cognitivas, mediante el vínculo con otros ludópatas. Es una terapia muy efectiva, porque favorece la comunicación y permite al compartir las dificultades.
Así como encontrar estrategias para la solución del problema con soluciones y afrontamientos en conjunto.
Apoyo familiar y social
En este sentido es necesario entender de qué se trata esta adicción. La comprensión del problema es clave para brindar una ayuda.
Es necesario conocer cómo piensa el ludópata de su condición. Saber si quiere cambiar su situación es fundamental para comenzar a ayudar al adicto.
Proporcionar alternativas
Buscar alternativas que sean incompatibles con el juego son de gran ayuda cuando el ludópata ha manifestado su deseo de dejar el juego. Actividades como leer, hacer ejercicio, salir a pasear, le permiten ocupar el tiempo.
Motivarlo para el cambio
La motivación para dejar el juego es muy importante, para ello puede resultar hacerle ver las cosas que está ganando al dejar de jugar. De igual manera, celebrar los logros y valorarlos adecuadamente, constituyen un buen incentivo.




