Colesteatoma: síntomas y tratamiento

Los colesteatomas son pequeñas protuberancias quísticas que se desarrollan en la parte media del oído, detrás del tímpano. Las formaciones se dan en la misma zona, en la que la cadena de huesecillos envía las ondas vibratorias al oído interno.

La formación de estos quistes puede ocasionar una disminución en la audición y en el peor de los casos, la pérdida auditiva puede ser absoluta.

Por otro lado, la formación de dichos bultos en la membrana del oído medio, se presenta como consecuencia de la acumulación de piel muerta,  y su tamaño puede variar según cada caso.

Las razones por las que se forman estos bultos no están definidas. Sin embargo se cree que una infección puede ocasionar perforaciones en el tímpano.

A través dichas perforaciones pueden permitir la entrada de diferentes células ocasionando que se formen las tumoraciones.

Otras de las causas de los colosteatomas, son congénitas, es decir, la persona nace con las formaciones.

Mientras que una tercera causa apunta a que la formación de los quistes se debe al mal funcionamiento de la trompa de Eustaquio, evitando que el aire que entre al oído se regule, por lo que la presión del mismo puede arrastrar las células muertas que generan los quistes.

Conozca los síntomas de los colosteatomas

Una vez que se han formado los quistes, el paciente puede presentar una serie de síntomas, entre los que encontramos:

Dificultad para escuchar: como ya hemos dicho, los bultos se forman en la zona del oído medio que transmite las vibraciones al oído interno, lugar en el que se produce el sonido.

La falla en la transmisión de las vibraciones ocasiona fallas en la audición, y en el peor los casos pueden ocasionar sordera absoluta.

Dolor constante: los colesteatomas pueden hacer que en el oído haya dolor, o que generen sensación de presión.

Zumbidos: uno de los síntomas de  los colesteatomas es la presencia de constante de un zumbido en el oído afectado.

Supuración: cuando hay una infección fuerte o la presencia de los colesteatomas, el oído puede tener una supuración verdosa. Esta se presenta en mayor porcentaje en niños.

La formación de los quistes en el oído puede ocasionar además mareos y dificultad para mover los músculos de la cara.

Tratamiento de los colesteatomas

Cuando una zona comienza a presentar molestias en el oído, debe acudir a un especialista. Este se encargará de determinar qué es lo que está afectando la salud del paciente.

Una vez que se determina que las causas de las molestias son consecuencia de los colesteatomas, el médico tratante debe proceder a indicar un tratamiento adecuado, el cual dependerá del tamaño de los colesteatomas.

Cuando los colesteatomas son pequeños, el tratamiento puede centrarse en el uso de antibióticos. El tratamiento suele ser ingerido, pero también se acompaña del uso de gotas para los oídos, a fin de atacar directamente las formaciones quísticas.

Además de los medicamentos, es importante que se realice una limpieza en el oído, con el objetivo de eliminar impurezas que puedan empeorar el crecimiento de los quistes.

En los casos en los que las formaciones quísticas son más grandes, y están comprometiendo el funcionamiento de otras estructuras del oído, es conveniente proceder a una intervención quirúrgica, a través de la cual se extirpan los colesteatomas.

Para poder escoger un tratamiento adecuado, los médicos deben realizar primeramente una exploración para conocer la condición del paciente.

El primer paso de esta valoración consiste en la realización de una limpieza del oído, así el especialista podrá tener una visión más clara del tamaño de las tumoraciones y  como está afectando el interior del oído.

Por medio de diferentes aparatos y pruebas, se determinará la pérdida auditiva que ha tenido el paciente.

Complicaciones que pueden tener los colesteatomas

Si los colesteatomas no son tratados a tiempo, además de la pérdida total de la audición, pueden presentarse otras complicaciones.

La meningitis.Puede presentarse si los colesteatomas no son tratados a tiempo. Ya que se trata de una infección grave.

Absceso cerebral. Si bien no son tan comunes, en el peor de los casos, la infección podría alcanzar el cerebro, ocasionando daños severos.

Laberintitis. Se trata de una inflamación en el laberinto, la cual es la zona del oído que interviene en la orientación o posición, ocasionando vértigo.

La formación de estos quistes puede ocasionar una disminución en la audición y en el peor de los casos, la pérdida auditiva puede ser absoluta.

Por otro lado, la formación de dichos bultos en la membrana del oído medio, se presenta como consecuencia de la acumulación de piel muerta,  y su tamaño puede variar según cada caso.

Las razones por las que se forman estos bultos no están definidas. Sin embargo se cree que una infección puede ocasionar perforaciones en el tímpano.

A través dichas perforaciones pueden permitir la entrada de diferentes células ocasionando que se formen las tumoraciones.

Otras de las causas de los colosteatomas, son congénitas, es decir, la persona nace con las formaciones.

Mientras que una tercera causa apunta a que la formación de los quistes se debe al mal funcionamiento de la trompa de Eustaquio, evitando que el aire que entre al oído se regule, por lo que la presión del mismo puede arrastrar las células muertas que generan los quistes.

Conozca los síntomas de los colosteatomas

Una vez que se han formado los quistes, el paciente puede presentar una serie de síntomas, entre los que encontramos:

Dificultad para escuchar: como ya hemos dicho, los bultos se forman en la zona del oído medio que transmite las vibraciones al oído interno, lugar en el que se produce el sonido.

La falla en la transmisión de las vibraciones ocasiona fallas en la audición, y en el peor los casos pueden ocasionar sordera absoluta.

Dolor constante: los colesteatomas pueden hacer que en el oído haya dolor, o que generen sensación de presión.

Zumbidos: uno de los síntomas de  los colesteatomas es la presencia de constante de un zumbido en el oído afectado.

Supuración: cuando hay una infección fuerte o la presencia de los colesteatomas, el oído puede tener una supuración verdosa. Esta se presenta en mayor porcentaje en niños.

La formación de los quistes en el oído puede ocasionar además mareos y dificultad para mover los músculos de la cara.

Tratamiento de los colesteatomas

Cuando una zona comienza a presentar molestias en el oído, debe acudir a un especialista. Este se encargará de determinar qué es lo que está afectando la salud del paciente.

Una vez que se determina que las causas de las molestias son consecuencia de los colesteatomas, el médico tratante debe proceder a indicar un tratamiento adecuado, el cual dependerá del tamaño de los colesteatomas.

Cuando los colesteatomas son pequeños, el tratamiento puede centrarse en el uso de antibióticos. El tratamiento suele ser ingerido, pero también se acompaña del uso de gotas para los oídos, a fin de atacar directamente las formaciones quísticas.

Además de los medicamentos, es importante que se realice una limpieza en el oído, con el objetivo de eliminar impurezas que puedan empeorar el crecimiento de los quistes.

En los casos en los que las formaciones quísticas son más grandes, y están comprometiendo el funcionamiento de otras estructuras del oído, es conveniente proceder a una intervención quirúrgica, a través de la cual se extirpan los colesteatomas.

Para poder escoger un tratamiento adecuado, los médicos deben realizar primeramente una exploración para conocer la condición del paciente.

El primer paso de esta valoración consiste en la realización de una limpieza del oído, así el especialista podrá tener una visión más clara del tamaño de las tumoraciones y  como está afectando el interior del oído.

Por medio de diferentes aparatos y pruebas, se determinará la pérdida auditiva que ha tenido el paciente.

Complicaciones que pueden tener los colesteatomas

Si los colesteatomas no son tratados a tiempo, además de la pérdida total de la audición, pueden presentarse otras complicaciones.

La meningitis.Puede presentarse si los colesteatomas no son tratados a tiempo. Ya que se trata de una infección grave.

Absceso cerebral. Si bien no son tan comunes, en el peor de los casos, la infección podría alcanzar el cerebro, ocasionando daños severos.

Laberintitis. Se trata de una inflamación en el laberinto, la cual es la zona del oído que interviene en la orientación o posición, ocasionando vértigo.

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